Catequesis de Adultos

“Evangelización Cibernética con la Fuerza del Espíritu Santo”

Get Adobe Flash player

Sacramento del Bautismo                                                                   

Bautismo: [Significado etimológico] bautismos (griego) inmergir o sumergir.  [Definición] el bautismo es el nacimiento a la vida de la gracia divina, mediante la ablución (lavatorio) del agua y la invocación de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo).

- Materia: Agua (H2O)

- Forma: Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” Amen (El pueblo de Dios, responde… Amen)

- Ministro: Obispo, sacerdote (presbítero), diácono & en caso de emergencia cualquier cristiano siempre que use la forma (palabras) adecuadas.

- Sujeto: quien recibe el sacramento, cuando el niño tiene 7 años o más tiene que recibir la catequesis porque ya el niño tiene uso de razón.  [preguntar si hay algún niño(a) que se vaya a bautizar que tenga 7 años o más... si hay alguno hay que referirlo a la secretaria o sacerdote {es muy raro que se del caso... pero hay que preguntar}]

 I.  ¿Por qué bautizar a los niños?

A.   En los comienzos de la Iglesia con el anuncio del Evangelio de parte de los apóstoles, la práctica más común era el bautismo de los adultos (ver CIC 1247). Esta costumbre se mantiene en nuestros días en tierras de misión.

B.   Sin embargo, el Nuevo Testamento habla varias veces del bautismo de toda una “casa", es decir, de toda la familia junto con su servidumbre (ver Hechos 16, 15; 16, 33-34; 18, 8; 1 Co 1, 16). En este bautismo se incluía seguramente a los niños de la familia. Los primeros testimonios expresos y claros del bautismo de los niños se remontan al siglo II. El bautismo de los niños es, pues, una práctica antiquísima en la Iglesia (ver CIC 1252).

II.  Sacramentos Iniciación Cristiana – Bautismo 

A.   Sacramento del Bautismo está íntimamente relacionado con el sacramento de la Confirmación y el de la Eucaristía formando juntos el camino de la iniciación cristiana para saber comprometernos al proceso de maduración en la fe.  

B.    Hay que tener muy presente que una gran mayoría de personas de nuestro medio, celebran el sacramento del Bautismo como algo independiente, desconectado de los demás sacramentos.  

C.   Al igual que las etapas de del desarrollo humano (infancia, adolescencia, juventud, adultez y vejez) como proceso de la vida natural se va dando paso a paso y nos exige: tiempo, paciencia, reflexión y ayuda de muchas personas. No se puede improvisar, ni lo podemos realizar de un día para otro.  Asimismo, desde los inicios de la vida de la Iglesia, para llegar a ser cristiano también se sigue un proceso, un camino y una iniciación que consta de varias etapas: el anuncio gozoso del Evangelio; la acogida del Evangelio que nos lleva a la conversión; la profesión de fe; el Bautismo, puerta de entrada a los demás sacramentos; la efusión del Espíritu Santo en la Confirmación; y la participación en el sacramento de la Eucaristía, que es pan de vida (ver CIC 1229).  

D.  “Mediante los sacramentos de la iniciación cristiana, el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, se ponen los fundamentos de toda vida cristiana" (CIC 1212). 

III.  Bautismo – Sacramento de la Fe  

A.   Después de la venida del Espíritu Santo, el día de Pentecostés, Pedro predicaba a Jesucristo resucitado como Señor y Mesías; los presentes "al oír esto, se afligieron profundamente. Dijeron, pues, a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué debemos hacer? Pedro les contestó: Conviértanse y háganse bautizar cada uno de ustedes en el Nombre de Jesucristo, para que sus pecados les sean perdonados. Y Dios les dará el Espíritu Santo" (Hechos 2, 37-38).  

B.   En la Iglesia, el sacramento del Bautismo ha sido siempre la puerta de entrada y el fundamento de toda vida cristiana (ver CDC 849).  

C.   "El Bautismo es el sacramento de la fe (ver Mc 16, 16). Pero la fe tiene necesidad de la comunidad de creyentes. Sólo en la fe de la Iglesia puede creer cada uno de los fieles. La fe que se requiere para el Bautismo no es una fe perfecta y madura, sino un comienzo que está llamado a desarrollarse" (CIC 1253).  

D.  “En todos los bautizados, niños o adultos, la fe debe crecer después del Bautismo" (CIC 1254).  

E.   “Para que la gracia bautismal pueda desarrollarse es importante la ayuda de los padres. Ese es también el papel del padrino o de la madrina, que deben ser creyentes sólidos, capaces y prestos a ayudar al nuevo bautizado, niño o adulto, en su camino de la vida cristiana" (CIC 1255).  “La fe es un don gratuito que Dios hace al hombre" (CIC 161; ver 153).  

F.   Podemos describirla en tres momentos:  

i.    Es conocer a Cristo y seguirle.  En el Evangelio vemos a los apóstoles y los creyentes como personas cautivadas por Jesús, que lo dejan todo para seguirle (ver Mt 4, 1 8-22). Al encontrarse con él y aceptarlo, aceptan su mensaje porque se dan cuenta de que él dice la verdad y no los engaña.

ii.    Adoptar su estilo de vida para siempre.  Cuando de verdad una persona nos convence, empieza a influir en nuestra manera de actuar, lo tenemos como modelo. Aceptar a Cristo es aceptar su manera de ser: ver como él vio, actuar como él actuó, preferir lo que él prefirió, tener como él a Dios por Padre... (ver Ef 5, 1-2). San Pablo nos muestra en su vida cómo entendió que creer es adoptar la vida de quien se cree. Optar por Cristo se hace por toda la vida, para siempre, no sólo por un período de la vida: la niñez, la juventud o unos meses mientras nos preparamos para un sacramento.

iii.    Vivir en el grupo de los que creen en él.  Los creyentes desde los primeros tiempos formaron comunidad (Iglesia). La fe se vive en la nueva relación de hermanos, como hijos de Dios (ver He 2, 41-47). El grupo de creyentes se hace luz para otros por su fe.  

IV.  Bautismo  – participación en Muerte y Resurrección de Cristo  

A.   "Por el bautismo, fuimos sepultados junto con Cristo para compartir su muerte,... pero también participaremos de su resurrección" (Rm. 6, 4-5).  

B.   En el Antiguo Testamento encontramos varios pasajes que nos hacen pensar en el sacramento del Bautismo al relacionarlo con el agua: el origen del mundo, el diluvio, el paso del Mar Rojo y el paso del río Jordán (ver CIC 1217-1222); son vistos como acontecimientos en los que el agua transformadora significa el paso de la muerte a la vida, de la esclavitud a la libertad. "Todas las prefiguraciones de la Antigua Alianza culminan en Cristo Jesús" (CIC 1223). El sacramento del Bautismo para nosotros se convierte en el paso de la muerte a la vida.  

C.   "Los que fuimos sumergidos por el bautismo en Cristo Jesús, fuimos sumergidos con él para participar de su muerte. Pues, por el bautismo fuimos sepultados junto con Cristo para compartir su muerte, y, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la Gloria del Padre, también nosotros hemos de caminar en una vida nueva. Hemos sido injertados en él y participamos de su muerte en forma simbólica; pero también participaremos de su resurrección" (Rm 6, 3-5). La inmersión en el agua significa expresamente el morir al pecado, así como el surgir de esa inmersión expresa resurrección, regeneración.  "El Bautismo, cuyo signo original y pleno es la inmersión, significa eficazmente la bajada del cristiano al sepulcro muriendo al pecado con Cristo para una vida nueva" (CIC 628).

V.  Bautismo, incorporación vital a la Iglesia  

A.   "Todos nosotros, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un único cuerpo" (1 Co 12, 13).  

B.   Así como las personas al nacer, para crecer y desarrollarse necesitan vivir en una familia, en una sociedad, así también el cristiano, que en el sacramento del Bautismo recibe una vida nueva, necesita acogerse, incorporarse vitalmente al Pueblo de Dios, la Iglesia, para Vivir plenamente la vida que ha recibido. 

C.   Con la incorporación a la Iglesia, toda la comunidad cristiana es responsable de la fe del nuevo bautizado. Sin dejar de ser especial la responsabilidad de los papás y padrinos (ver CIC 1255).  

VI.  Bautismo - Nacimiento a una vida nueva por el Espíritu Santo  

A.   El agua, uno de los símbolos del Bautismo, es también símbolo de vida. ”El Bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento por el agua y la palabra" (CIC 1213).  “Los distintos efectos del Bautismo son significados por los elementos sensibles del rito sacramental. La inmersión en el agua evoca los simbolismos de la muerte y de la purificación, pero también los de la regeneración y de la renovación. Los dos efectos principales, por tanto, son la purificación de los pecados y el “nuevo nacimiento en el Espíritu Santo" (CIC 1262).  

B.   Esta nueva vida es la que nos da precisamente la identidad cristiana. Ahora sabemos quiénes somos. Volvemos a nacer, tenemos una vida nueva llena del Espíritu de Dios, puesto que hemos renacido del agua y del Espíritu (ver Ef. 2, 4-5; Jn. 3, 5).

VII.  Bautismo, es la liberación del pecado  

A.   “Considérense como muertos para el pecado y vivan para Dios: en Cristo Jesús" (Rm. 6, 11).  

B.   El agua. uno de los símbolos del Bautismo que nos recuerda la vida nueva que recibirnos, es también símbolo de purificación. El Bautismo nos lava, purifica y libera del pecado (ver CIC 1262; Hechos 2, 38; 1 Co 6, 11; 1 Pe 3, 18-21).   El Bautismo es el primero y principal sacramento del perdón de los pecados: nos une a Cristo muerto y resucitado y nos da el Espíritu Santo" (CTC 984) para “caminar en una vida nueva" (Rm. 6,4). 

C.   Con el Bautismo adquirimos un compromiso irrevocable de ser testigos de la liberación; por ser liberados de todo pecado, implica el comienzo de una nueva vida, el reorientar nuestra vida según el Espíritu recibido: el Espíritu de la Resurrección.  

VIII.    Bautismo, compromisos y exigencias  

A.   “Ayúdense entre sí a soportar las cargas y de esa manera cumplir la ley de Cristo" (Gal 6, 2).  

B.   Ser bautizado es injertamos en el espíritu de creaturas nuevas en Cristo y dentro de un mundo y comunidad concretos. No nacemos del agua y del Espíritu para nosotros mismos nada más sino que tenemos una dimensión y trascendencia comunitaria.  

C.   "El Bautismo es el sacramento de la fe. Pero la fe tiene necesidad de una comunidad de creyentes. Sólo en la fe de la Iglesia puede creer cada uno de los fieles. La fe que se requiere para el Bautismo no es una fe perfecta y madura sino un comienzo que está llamado a desarrollarse" (CIC 1 253). "En todos los bautizados la fe debe crecer después del Bautismo" (CIC 1254).  

D.  "Para que la gracia bautismal pueda desarrollarse es importante la ayuda de los padres" (CIC 1255). Ellos son los primeros y principales responsables de formar a sus hijos en la fe y en la práctica de la vida cristiana. mediante la palabra y el ejemplo y es tarea de ambos alimentar la vida que Dios les ha confiado en este sentido se podría decir que la celebración del Bautismo tiene una dimensión marcadamente familiar y es que la familia es la comunidad privilegiada para la transmisión y la educación de la fe.

Con el bautismo quedamos constituidos al semejanza de Cristo como sacerdotes, reyes y profetas.  Sacerdotes para ofrecer sacrificio a Dios y ser mediadores ante los hermanos (interceder)  (abnegación), reyes para servir (bien común) y profetas para anunciar la justicia y denunciar lo injusto ante Dios y los hombres.  Una definición muy bella del profeta es “el que habla con Dios de los hombres y habla a los hombres de Dios”.